El 9 de este mes se celebro el Día Internacional contra la Corrupción, establecido el 31 de octubre del 2003 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 58/4. A propósito de este día tan especial en que se condena la corrupción ,quiero compartir un texto de la «Retorica Libro I Cap 12», escrito por Aristoteles (384a.c.-322a.c.):
«Pues bien, los hombres cometen injusticia cuando piensan que poner en practica una determinada acción es posible, y posible para ellos mismos, ya porque consideren que han de quedar ocultos después de realizarla, ya porque, aun sin quedar ocultos estimen que no sufrirán proceso o que, en caso de sufrirlo, la pena sera, para ellos o para quienes son objeto de interés, menor que la ganancia(…) Pero , por su parte, quienes sobre todo piensan que pueden cometer injusticia impunemente son los dotados de elocuencia, los hombres de acción, los expertos en muchas clases de debates judiciales, los que tienen muchos amigos y los que son ricos. Y piensan que pueden, en especial si ellos mismos estan en las condiciones acabadas de decir; pero también, de lo contrario, si disponen de amigos servidores o cómplices con estas cualidades, puesto que, por su medio,pueden actuar, quedar ocultos y no sufrir proceso.E, igualmente, si son amigos de aquellos contra quienes han cometido la injusticia o de los jueces: en el primer caso, en efecto, los amigos no estan prevenidos contra la injusticia que se les hacen y se avienen a una conciliación antes de proceder; y, en el segundo, los jueces son favorables a quienes son sus amigos y, o bien los dejan en completa libertad, o bien les imponen penas pequeñas».
En este texto del gran filosofo Aristoteles, este nos advierte del cuidado que debemos tener con las personas «elocuentes,» con los ricos, con las personas rodeados de muchos amigos. El corrupto es una persona generalmente con cierto grado de educación y astucia, pero no las utiliza para el Bien Común, sino para satisfacer su codicia y su ego. Los corruptos son personas que se caracterizan por ser sociopatas , es decir mentirosos y traidores por naturaleza. No es que un día se les ocurre llevar acabo un acto de corrupción y luego continúan su vida en forma normal. No es así el corrupto. Es uno de los rasgos de su personalidad sociopatica: ser comunicativo, afable, «entrador» como dijo el señor Celso Gamboa refiriéndose al otro caballero Juan Carlos Bolaños, su amigo-no-amigo, el que lo acompaño y no lo acompaño a Panamá, a comprar y no comprar ropita de bebe, a tener un romance y firmar mas Panama Papers. Para lograr sus cometidos deben insertarse en un medio de muchas personas, a quienes llaman sus «amigos», pero solo son tipos instrumentales para lograr sus malignos fines.’ y acabaran siendo victimas. Debe aparecer elocuente, como dice Aristoteles, o sea agradable, comunicativo, parlanchin. Algunos abogados, especialmente los penalistas , que desarrollan su trabajo verbalmente , tratando de lavarle todos los días el cerebro al juez, al magistrado, al fiscal son especialmente propensos y adecuados para cumplir este rol; de hecho en estos casos de corrupción que hemos sufrido recientemente, casi todos los involucrados son abogados. Hasta Bolaños fue estudiante de derecho. Y los mas peligrosos son aquellos abogados que no han logrado destacar con luces propias, entonces buscan sacar la cabeza a como de lugar. Traicionan a su país, a su familia, a la escuela que los educo, a la sociedad que les confió puestos de responsabilidad, a sus amigos y conocidos.
El corrupto es un sociopata convertido en delincuente con una especialización en actuaciones teatrales, en lenguaje sofisticado, en técnicas y artimañas para convencer a los demás, hasta lograr al adversario agotado. » Es que no se si usted conoce a este señor Bolaños, es muy insistente», se han quejado varias de las funcionarias entrevistadas. Incluso Vanessa Rosales , directora de la CNE tuvo que pedirle auxilio a la Presidente Laura Chinchilla y esta tuvo la feliz ocurrencia de enviarle nada menos y nada mas que a Celso Gamboa: amor a primera vista. Así ellos llevan una doble vida, puesto que para lograr sus cometidos tienen que engañar a personas buenas y a personas malas, a amigos y a enemigos, a conocidos y a desconocidos.
El corrupto es un traidor, un irrespetuoso de la Ley, un mentiroso, un egolatra, capaz de lo que sea para escalar a costa de los demás, así sea engañando y lastimando a su propia madre. Nada lo detendrá salvo la cárcel; el mejor lugar donde puede estar. Porque dada su naturaleza, la esencia que le conforma, es incapaz de arrepentimiento y por ello no puede ser reeducado. Nacieron así, y así morirán. Pertenecen al genero humano mas peligroso que existe: el de los sociopatas delincuentes y traidores., donde suelen ubicarse los mismos asesinos.
Dado que se trata de enfermos ,lo ideal es detectar su presencia cuando estan jóvenes y someterlos a tratamientos médicos, farmacológicos y educativos para mitigar sus tendencias criminales, lo cual resulta muy difícil, porque son inteligentes y persuasivos.
Como sociedad, como nación, debemos crear mecanismos institucionales para que estas personas no ocupen cargos públicos, de ahí que sea fundamental llevar acabo serios estudios clínicos a todos los aspirantes a puestos públicos .El paso mas sencillo y obvio es no designar en un cargo a alguien que nunca ha desempeñado ese cargo. No improvisar a un individuo nuevo en ese trabajo. Un magistrado por ello debe ser un juez de una larga y limpia trayectoria. Un directivo bancario debe ser un experto en ese campo que ha trabajado por años en forma impecable, nunca un abogado litigante. A donde esta el cerebro de los políticos que designan a estas personas? O es que los políticos que los nombran también forman parte de este selecto grupo de virtuosos de la moral y de la bondad? Con los diputados el problema no es tan grave porque sus decisiones son colectivas así que para tener una legislación perniciosa requeriríamos que 30 sociopatas se pongan de acuerdo, lo cual es menos probable. Pero no esta de mas que exijamos requisitos significativos a los futuros legisladores para poder desempeñarse como tales.
Si logramos crear suficientes obstáculos para que no trabajen en puestos claves, los sociopatas, los mentirosos enfermizos, los corruptos, los traidores, habremos hecho un gran favor a la patria. Porque así el Presidente y los Vicepresidentes aunque quieran designar a un loco, no podrán, porque no cumple con los requisitos creados por ley de la República. Y en cuanto al Presidente, si creamos el Sistema Parlamentario, el Poder Ejecutivo estaría en manos de un Primer Ministro que se puede destituir y sustituir en cualquier tiempo.
En síntesis, la corrupción nace de una actitud psicológica de uno o mas individuos, que solo la naturaleza puede controlar, así que no la podremos eliminar nunca, pero si podemos evitar que esta clase de persona ejerza un peligro social desde las instancias publicas. También Aristoteles nos hablaba de la habilidad de estas personas para lograr impunidad, así que con los corruptos como sociopatas especializados en el arte de corromper se deben tomar cuatros pasos:
- Detectarlos cuando son jóvenes y darles seguimiento.
- No contratarlos en posiciones claves para la sociedad.
- Sentenciarlos a cárcel cuando son sorprendidos llevando acabo sus actos delictivos.
- Evitar que logren impunidad o sentencias reducidas, ya que también son dotados en este arte.
La ventaja es que pronto tendremos una población penal de aproximadamente 50 de estos sujetos, lo cual facilitara su investigación por parte de los especialistas.