El nuevo muelle de contenedores de Moín finalmente verá la luz el año entrante después de haber pasado por una extraordinaria tramitología, recursos y apelaciones, tres administraciones, Arias, Chinchilla y Solís. Esto sin mencionar la estrategia deliberada del sindicato de Japdeva de hacerle la vida imposible a la empresa adjudicataria, una de las tres más grandes del mundo.
Tras de que estan invirtiendo un billon de dólares dotandonos de una infraestructura modelo en América Latina, que al final del plazo de la concesión quedará a beneficio del país, le hemos hecho todo tipo de maldades a esta multinacional danesa, como para que salgan corriendo y nunca vuelvan mas.
Un dia les pregunte, ¿como hacen ustedes para soportar tanta ineficiencia e ingobernabilidad, desorden y maldad en Costa Rica?, ya yo me hubiera ido hace rato y no le construyó nada a estos malagradecidos. Y la respuesta del jerarca empresarial de casi tres metros de estatura (porque eso miden los daneses, de hecho yo le llegaba al ombligo; por un minuto sentí que tenia otra vez tres años y que ese era mi papa) me dejo atonito: para ser una de las tres empresas principales del mundo hay que recorrer todas las esquinas del planeta, hasta hemos estado en países africanos en medio de una revolución trabajando bajo las balas me dijo, estamos acostumbrados.
Es que ustedes son de sangre caliente, nosotros somos de sangre fría. Claro, pensé yo, solo tipos con experiencia militar y revolucionaria tienen la capacidad de venir a nuestro país y lidiar con las barbaries administrativas y humanas que ocurren en este trópico.
Mientras pensaba en el pobre sastre del danés, recibí una iluminación repentina. Ya entiendo porque hay países desarrollados y otros subdesarrollados, este hombre me lo acababa de explicar todo.
Toda la historia de la humanidad pasó frente a mi en segundos: los vikingos, la exploración de los mares, la tasa de desempleo, el alto índice educativo de los escandinavos, su prosperidad. Por algo administran todos los puertos de China y la mayoría de los de Estados Unidos, y otras partes del mundo.
Su historia milenaria los respalda, tienen consciencia que aún hay una división entre pueblos civilizados y pueblos barbaros. Porque ¿como podemos arrogarnos de ser civilizados si no podemos construir ni un solo puente en treinta años, un verdadero aeropuerto internacional, autopistas, trenes de verdad?
Un país cuyo Gobierno renta edificios porque no posee los suyos, y paga alquileres astronómicos, pudiendo con ese mismo dinero construir los suyos. Pero bueno en medio de esta anarquía estatal logramos al fin concluir un megaproyecto de gran trascendencia, gracias a la paciencia escandinava y a que ninguna otra compañía participo en la licitación.
El rezago de nuestra infraestructura pública es sólo uno de muchos ejemplos que caracterizan la forma particular de desgobernar de la clase política. Estoy seguro que en la época de las carretas haciamos mejor las cosas.