1.
Edición especial: hablemos de la silla caliente…
— Ahora mismo la ocupa, una vez más, Carlos Chinchilla, el presidente del Poder Judicial.

— Chinchilla ha querido bajarle la temperatura al incendio que hay en la Corte e incluso ha buscado distanciarse de Celso Gamboa —Carlos, por favor…— pero si no se puede tapar el sol con un dedo mucho menos se lo topa con una uña… carcomida.

— En el caso de Chinchilla hablamos de fallo tras fallo tras fallo…. Para empezar, ya tenemos confirmado (papelitos hablan y yo ya vi esos papelitos) que a la Sala III sí llegó el famoso informe del OIJ que daba cuenta de cientos de llamadas entre Bolaños y los diputados. ¿Entonces? Ya no es de recibo el cuento de que el Ministerio Público indujo a error a la Sala ni cosa que se le parezca…

— La prueba (¡clave a los efectos del delito de tráfico de influencias que era investigado!) llegó y fue ignorada. ¡¡Y Chinchilla era el magistrado instructor!! ¿Por qué ignoró el reporte del OIJ? Doble puntaje: ¿Por qué se le dijo a la prensa la semana pasada que se había reabierto la investigación a razón de nueva pruebacuando se trataba de prueba que ya existía y había sido deliberadamente omitida por el Ministerio Público y por la Sala Tercera? ¿Cuántas mentiras más vamos a tolerar de los más altos funcionarios de la Corte?

— Si Wálter Céspedes (director de OIJ) no habla se habría quedado todo el mundo muy tranquilo aplicando el «aquí no ha pasado nada». ¿A esas autoridades les estamos confiando la justicia de nuestro país? ¿A las que mienten una y otra vez? ¿ A las que tergiversan, engañan y manipulan?

— Basta señores. Basta. La sábana no los va a cubrir a todos. ¿Acaso creen ustedes que cuando Wálter sea llamado al Congreso no va a cantar en coro y hasta en ruso? ¡Recuerden que el tiempo no para! No les quepa duda: la cobija es cada vez más pequeña y ya no es hora de lealtades, es hora de verdades.

— Para hacer todo este cuadro todavía más desagradable nos enteramos de que ayer el (todavía) Fiscal General Jorge Chavarría decidió que iba a denunciar la supuesta filtración del informe del OIJ. ¿Me explico? El tipo, no contento con perseguir a los jueces que se animaron a llevarle la contraria en el caso de Crucitas (con un matoneo sin precedentes frente a la prensa y abriéndoles causa disciplinaria) ahora amenaza con írsele encima a quien se atrevió a llevar a la prensa la información que puso a la Corte patas arriba esta semana…

— Es decir, para este hombre la independencia del juez no significa nada… y aparentemente la libertad de prensa tampoco. Cito a Hulda Miranda, autora del reportaje de Semanario Universidad que expuso la más reciente gusanera: «¿El fiscal va a investigar cómo obtienen periodistas información? ¡Qué grave amenaza a la libertad de prensa!».

— El Poder Judicial no existe para encubrir y tapar… sin embargo, tanto el Fiscal General como su propio Presidente, parecieran haberlo olvidado. Hoy, cuando hasta el sindicato de coperos (ya se metió incluso Teletica y La Nación) ha pedido que Chavarría sea removido de su cargo, 14 magistrados se oponen a tocarlo… El Tribunal de la Inspección Judicial sugirió a la Corte Plena suspenderlo de todas sus funciones pero de 20 magistrados pendientes a la hora de tomar la decisiónsolo 6 se animaron a votar a favor de que se le separara del cargo… una minoría valiente, hay que decirlo.

 

Puede leer el articulo completo en: http://mailchi.mp/a1b555b09bb2/edicin-especial-carlos-chinchilla-en-la-silla-caliente