El miércoles 15 de noviembre se escuchara la voz del pueblo. La Plaza de la Justicia se convertirá en una gran ágora griega donde los ciudadanos vestidos de blanco y reunidos en asamblea ejercerán la democracia directa, dado que la democracia representativa ha dejado de operar en Costa Rica. Se escuchara el clamor de ricos y pobres, empleados públicos y privados, empresarios, comerciantes, asalariados, estudiantes, amas de casa. Todos al unisono exigirán el fin inmediato de la corrupción y el fin de la impunidad.

Hablarán representantes de los diversos sectores de la sociedad civil: abogados penalistas, ex-fiscales, ex-magistrados, ecologistas, empresarios, empleados judiciales, estudiantes. Todos darán un voto de confianza a la gran fiscal Emilia Navas. Los costarricenses le demostraremos  a ella que no está sola, que detrás esta todo un pueblo apoyandola y defendiendo la.

Simultáneamente firmaremos una adhesión a la Acción Popular que se presentó contra los miembros de los supremos poderes y exigiremos la destitución inmediata del ex-fiscal Chavarría y del magistrado Celso Gamboa. También exigiremos que se continúen con todas las investigaciones de corrupción que sospechosamente se han cerrado por mano criminal de algunos funcionarios judiciales, para beneficiar a altos jerarcas y amigotes  que solo quieren llegar al poder para enriquecerse y promover a sus familiares en altos puestos públicos, y de paso autorecetarse extraordinarios salarios astronómicos, que ni el presidente de Estados Unidos devenga. Tambien se exigira la reapertura de casos enterrados y muy sospechosos, como las asesorías de Bicsa, durante el gobierno de Arias, entre otros.

Se denunciarán a los ladrones que han estado desangrando a nuestros bancos con la complacencia y complicidad de altos funcionarios bancarios que se han aprovechado de sus puestos para enriquecerse indebidamente y hacer multimillonarios a unos cuantos.

Se celebrara el papel de Otton Solis, Patricia Mora Y Sandra Piszk y de toda la Comisión Investigadora del Congreso.

Se darán los nombres en coro de los diputados que han entorpecido las investigaciones.

Se le hara saber a los 22 magistrados de la Corte Plena que estamos examinando minuciosamente sus actos pasados y presentes, y si  benefician o no a sus propios compañeros cuestionados.

Pediremos que la Comisión Investigadora continúe con su noble y arduo trabajo hasta mayo del año entrante, y condenaremos a aquellos diputados que se oponen a esto, como cómplices de la corrupción denunciada, y serán investigados hasta la sociedad por nuestra inmensa red de colaboradores.

No queremos ni pretendemos desestabilizar el país, ya el país lo desestabilizaron los corruptos, los politico-«empresarios» y la mediocre clase política de este país, que es una verguenza para el mundo. Pero sera un movimiento pacífico y democrático en ejercicio de las libertades constitucionales de expresión, asociación y reunión. Sin embargo, no podemos controlar a una multitud enardecida si las fuerzas represivas intervienen y deciden afectar de alguna manera la feliz realización de este evento.